jueves, 17 de marzo de 2016


Historia de la Semana Santa en Venezuela



Los preparativos para la celebración de la Semana Santa se remontan al siglo XIX y eran distintos a los de hoy en día. En épocas pasadas la fecha era acompañada de un hálito místico, de paz y silencio propicio para el recuerdo del martirio y el sacrificio de Cristo. En vísperas de la Semana Mayor los devotos preparaban afanadamente la ropa que vestirían durante los días de regocijo, porque consideraban que, al estrenar las prendas de vestir en la ceremonia religiosa, serían recompensados con buena suerte durante el resto del año. La Fe en aquellos tiempos privaba en el espíritu del venezolano. Los días más importantes eran el jueves y el viernes santo, correspondientes a la crucifixión.
La muerte de Jesús en El Calvario era toda una tradición, la gente se mantenía en completo silencio, y sin querer exagerar el hecho, no estaba permitido alzar la voz, pelear, o hacer ruido, ya que según las creencias populares, la carne del Señor era herida por los golpes. Las campanas de la iglesia no eran utilizadas, y en su lugar las ceremonias eran anunciadas con matracas. El viernes santo no se comía carne por ser considerado el día del ayuno y el sacrificio. Todo esto ya ha cambiado en la actualidad.
La Semana Santa tuvo un momento en la historia en la que fue rememorada con múltiples manifestaciones eclesiásticas y devotas. Actualmente, algunas tradiciones religiosas de la Semana Mayor se conservan en ciertas localidades y parroquias del país.
Venezuela es uno de los principales destinos en Semana Santa dadas sus representaciones dramáticas, realistas y multitudinarias. La celebración comienza a vivir se con mayor intensidad a partir del miércoles Santo, día del Culto al Nazareno. La imagen sagrada del Nazareno lidera una procesión a la que asisten quienes vienen a pagar por sus pecados y agradecer los milagros recibidos durante el año. Muchos de los participantes visten una túnica púrpura, en alusión a la vestimenta de Jesucristo.
En esos días santos las diferentes comunidades expresan su fervor religioso, las fiestas culminan compartiendo el pan y la mesa en casas de vecinos, familiares y amigos.
La Semana Santa revive, con la escenificación de los momentos significativos de la vida de Jesús, la tradición de un pueblo que, al no negar sus raíces, rememora todos los años la vida, muerte y resurrección del hombre que según las escrituras, dio en sacrifico su vida para la salvación de toda la humanidad.
La Semana Santa marca el fin de la cuaresma para los cristianos, un periodo de abstinencia en donde la carne ha sido denegada. Una parte imperdible de la celebración de la Semana Santa en Venezuela es la elaboración de deliciosos platillos elaborados a base de diferentes variedades de pescados frescos y exquisitos, provenientes del Mar Caribe.
Las personas se reúnen en familia para preparar dulces típicos de la época como es el caso de:
  • Buñuelos, que son elaborados con yuca y miel, y son bien ricos.
  • Arroz con leche, otro plato muy tradicional.
  • Dulce de lechosa













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